domingo, 6 de junio de 2021

NO SOLO CON LOS EMPRESARIOS...

 NO SOLO CON LOS EMPRESARIOS...

Me llegó este escrito. Si le gusta, favor cópielo y péguelo con crédito a su autor, el señor Juan Rodriguez.
"Soy Juan Rodriguez. Vivo en Soacha. Soy un trabajador colombiano cualquiera. Invito a todos a imaginar un día de mi vida como empleado en Colombia... Tengo que sacar adelante a mi esposa y mis dos hijos que pronto estarán con la incertidumbre de si estudian o trabajan para poder sostenerse. Gano el salario mínimo como empacador, hace 8 años. $908.500 pesitos. Mi esposa trae lo que puede haciendo trabajos de aseadora de por días, en casas al norte de Bogotá. Trae $40.000 diarios cuando hay trabajo, sin afiliación a ningún seguro. Ella gasta diariamente entre 3 a 4 horas de su día, en un transporte que no da abasto y es muy inseguro. No hay semana que no vea atracos. Nos bendecimos todas las mañanas sin la certeza de vernos a la noche porque entrar al barrio ya no se puede... Mis 2 hijos tienen la fortuna de un cupo en un colegio que queda lejos. No ha abierto ningún día durante el covid. Cada salón tiene 45 a 50 niños, y las clases las dictan maestros mal pagos y poco motivados, me cuentan mis hijos. Todos los años tenemos que lucharla y aprendimos a hacer la cola desde las 2 bien temprano luego de que se quedaran un año sin colegio. "No hay cupo, nos dijeron.." Quedarse en casa en la pandemia ha sido una bendición porque ya les estaban ofreciendo vicio en el barrio. Con los vecinos nos quejamos a la policía pero nada ha pasado. Ahí andan estos de cachas con los jíbaros.
Imagine todos los 25 de cada mes sin alcanzarnos la plata para cubrir lo del diario. Nos acostamos con hambre, y las noches pueden llegar a ser terribles sin conciliar el sueño. Los pelaos ya se acostumbraron. Prueben despertarse a las 3am para dejarles con mi señora algo de comer para cuando regresen. A las 4:30 sale ella de casa para llegarle cumplida a su patrona. Ella regresa a las 7, 8 de la noche. En la mañana yo los saco al colegio a las 6 por si no pasa transporte alcanzar a llegar caminando. Tenemos salud, porque tengo un empleo. Pero haga la prueba de pedir una cita y que se la den para dentro de 2 meses. Lo recomiendo. Y llega el día y ya no hay especialista. Recomiendo que piensen en lo que es no saber qué enfermedad tiene uno, sufrirla todo ese tiempo, y al día de la cita que ya nadie lo espere. Imagine que es su hijo el que está enfermo... Tomamos el Transmilenio. Transmilleno, le dicen mis hijos. Les tengo que rogar que no se cuelen porque casi nunca alcanza para el transporte. Casi a diario ven atracos, y sufro ver cómo corren peligro.
Me levanto todos los días animado. Tengo un trabajo y agradezco al cielo. Ayer despidieron a 10 de mi turno, y no se si yo sea el siguiente. Imagine mi trabajo. Se lo recomiendo. Como no pude estudiar, hago la misma rutina hace 6 años. Hagan la prueba. Imaginen que no tuvieron estudios. Mi hijo mayor se va para el ejército. Es un alivio porque come como por 2. No sé a donde me lo vayan a mandar. Con algo de suerte le consigo su cupo en el SENA cuando regrese, porque el pelao es bueno para la electrónica. Pero dice que quiere ser ingeniero. El menor estudia juicioso a ver si me pasa en la Nacional, pero lucha con 30.000 aspirantes por 250 cupos el siguiente semestre. Ojala que pase.Hagan la prueba. Vivan un día de mi vida. Se los recomiendo. El fin de semana que salimos a tomar un poco de sol, nos sorprendió ver que el terreno del famoso nuevo parque quedó hecho un peladero. "El contratista se robó la plata", nos dijeron. Con los vecinos limpiamos un poco el campo y juntamos para unos arcos. ¡Tenemos cancha de fútbol! Recomiendo que deje de ir a su club por un fin de semana, y se eche un picado imaginario con nosotros.
Quiero que sepan que agradezco mucho a mi patrón. El es un empresario. Pero no me vengan con el cuento de que "son ellos los que realmente le están poniendo el pecho a la crisis." ¿Acaso nosotros no se lo hemos puesto, no solo en pandemia, sino todos los días de nuestras vidas? Imagínelo. Se lo recomiendo. Imagine amanecer por un instante en mi lugar. Olvídese de la educación privada que Usted y su señora tuvieron y sus hijos hoy tienen. Olvídese de sus hijos bilingües. Olvídese de su plan de Medicina Prepagada. Y llegue al fin de semana, sabiendo que no tiene club privado. Que sufre en carne propia la maldita corrupción. Que su familia igual es feliz con un piquete en un potrero con los vecinos. Imagine que esa es la vida de los colombianos que tenemos el privilegio de tener trabajo."
~ Juan Rodriguez

Quiero expresar mi reconocimiento y sincera admiración a los empresarios que dan empleo. Y sobre todo quiero reconocer a los trabajadores que gracias a su trabajo le ponen el pecho a la vida sin los privilegios que muchos de nosotros contamos, y que tienen esas empresas funcionando. Quiero que sintamos empatía con el empresario, pero también con el trabajador, y con el desempleado colombiano. Porque sólo con empatía sacamos juntos este país adelante, y nos unimos todos en contra de la corrupción que le quita oportunidades a los más pobres. Necesitamos igualar la cancha, ahora que vivimos tiempos difíciles. Necesitamos que a todos nos importe que mejore la salud, la educación, y el transporte y el uso del tiempo libre. Necesitamos exigirle a nuestros gobernantes mejores gobiernos. Hacer un frente unido contra la corrupción. Estamos a tiempo aún. Ya se siente el estallido social y necesitamos hacer algo. Para todos los trabajadores, para todos los empresarios, para todos los colombianos..., mucho ánimo!"
L.C.J.

miércoles, 10 de febrero de 2021

LA OLLA COMUNITARIA DE LAS ANDRADES - Más de 32.000 almuerzos servidos y contando!


                           

Una de las cosas que más me ha preocupado durante la pandemia es el hambre de las personas que antes de ésta se rebuscaba cada día qué comer y que en este tiempo apenas si logran una comida diaria. En la olla comunitaria de las Andrade se demostró que todo es cuestión de ganas y lo que hicieron ya se convirtió en un ejemplo para Cali.

Esta es la historia de 2 grandes mujeres del común de esas que abundan en nuestro país. Mariela y Amalfi Andrade,  habitantes del barrio Siloé iniciaron con ayuda de quien pudiera y quisiera una “Olla Comunitaria”. Cansadas de esperar si alguien colaboraba decidieron hacer lo suyo y ayudar. Supieron crear una alianza con Mike Glennon, un caleño de origen irlandés, que pasando un dia por Siloé decidió ingeniarse cómo darles una mano.  Y de una sentada y rebuscando amigos y contactos que pudieran aportar, se consiguió la plata inicial para arrancar lo que hoy es un ejemplo de trabajo comunitario. 

Esta alianza, que sigue firme desde el 11 de Junio,  ha logrado que Mariela,  Amalfi y todas las mujeres de la familia Andrade sigan ofreciendo almuerzos completos a las personas que todos los días se acercan a recogerlo en ollas o platos propios. Un plato de comida caliente, nutritiva y de buena calidad, ofrecida todos los días de la semana, salvo los domingos.

Mariela y Amalfi, a quienes claramente no les sobran los recursos, no las detiene nada a la hora de hacer algo para atender el problema del hambre que ven a su alrededor. Ellas son las mismas que en época de Navidad unen esfuerzos para comprarles regalos a los niños del barrio. Son mujeres con ganas de servir y conscientes de que con su esfuerzo pueden hacer una diferencia impactando su comunidad. Pero sobre todo, lo que me mueve de esta historia es que es un esfuerzo que se puede replicar en otros lugares. Ellas demostraron que se puede. Y que una buena idea ejecutada con sentido comunitario y transparencia, puede garantizar los fondos y aportes  permanentes que la hacen viable.

A Mike, el caleño irlandés se le pegó este entusiasmo y mientras canalizaba aportes que comenzaron a llegar de diferentes lugares de Cali, y que se extendieron luego a Bogotá, Medellín, y los EUA con su dedicada influencia. Revisó los números y le montó un plan de funcionamiento sostenible a las Andrade, para lograr producir un almuerzaso que prepararlo se calcula hoy en $2.100 la unidad. (!!!)

Las cifras

La olla de las Andrade entrega diariamente 200 almuerzos. Con un sabroso menú encabezado por una "aguapanela en chuspa" y combinado por ejemplo con un generoso arroz con pollo y verdura, o unos buenos frijoles “con todos los juguetes”, o patacones con carne y ensalada. Ellas van semanalmente a la galería de Santa Elena (Mike ofrece su carro) y compran los mejores productos que puedan encontrar. Luego de 8 meses se han servido 32.000 almuerzos a los vecinos del barrio que se sientan en el andén a comer o se llevan su porción para su casa. En la cuadra de las Andrade no hubo necesidad de trapo rojo. Ellas han sido una bendición durante la pandemia para buena parte de sus vecinos. De forma silenciosa pero efectiva, se han canalizado aportes por más de $67.000.000 desde su inicio.

¿Cómo se monta una olla?

Estos son 4 elementos esenciales:

1. Intención común. 

La intención comprometida de hacer el bien mueve montañas. Cuando se encuentran los mismos deseos de impactar a la comunidad se hace más fácil hacer bien cada tarea requerida.  La unión conformada por  “Mariela, Amalfi y Mike” para el caso particular,  pasó de la idea a las acciones concretas que hoy dan fruto. Por un lado garantizar los fondos y empujar con entusiasmo la coordinación de actividades. Por el otro, la materialización de la idea ejecutada de manera eficaz. Y además, la intención de los aportantes se devuleve con una demostración diaria y evidente de transparencia con los resultados.

2. Alianza de trabajo Cocineras - Gestor -  Aportantes

En el caso del barrio Siloé, de Cali, existe una relación de íntima confianza entre Mariela y Amalfi y sus promotores financieros a través de Mike. Esta es una relación de cuentas claras, sueño compartido, apoyo y deseo de servicio.  Una capacidad de recolección de recursos y distribución de éstos de manera honesta y eficiente. Deben replicarse esos “Mikes”, que gestionan, habilitan, cotizan, hacen mercado, cargan, recogen fondos, pagan, cuidan, empujan, exigen y hacen personalmente que las cosas funcionen en manos de las cocineras de la olla comunitaria de las Andrade.

Cabe anotar que las que cocinan en este caso, también garantizan su comida y la de los suyos y ese esfuerzo colectivo se multiplica para ofrecer un gran beneficio a muchas personas y familias cada día.

3. Participación Comunitaria:

Colaboración, involucramiento, trabajo de manos de pelar papa, mazorca, despresar pollo, servir, juntar asientos, recibir gente, hacer y pegar avisos, etc.  Cuidado de los alimentos, promoción, dedicación, trabajo físico. Cuando se vuelve un proyecto comunitario se aprecia más, se valora más y se trabaja para hacer el modelo sostenible. Mucha gente va por su almuerzo, y mucha de esa gente también se ofrece para ayudar. A un grupo importante de gente le importa su olla comunitaria.

4. Espacio y utensilios básicos

Una Olla Comunitaria se ubica en un espacio particular. En esencia es una cocina, inclusive un fogón de leña, con los peroles, cucharones, ollas e implementos en condiciones de higiene necesarias para hacer mucha comida al mismo tiempo y poder servirla a gente que viene al lugar a recogerla en su platos platos u ollas propios.


Kit básico para empezar:

      1 olla 40 x 40 cm

      1 olla 50 x 50 cm

      2 ollas caldero grande 5 kilos

      2 cucharones grandes de sopa

      2 sartenes grandes

      1 cucharón grande de mezclar

      4 recipientes grandes de plástico

      1 balde grande para preparar bebida

      2 juegos de cuchillos afilados

      2 tablas de cortar

      1 pelador de papa

      Pipeta de gas.

      Estufa de 2 fuegos


Quizás sean más los secretos. Pero al menos estos han sido los elementos esenciales probados por Mariela, Amalfi y Mike, para darle de comer un buen almuerzo a muchas personas, 6 días a la semana. Es un ejemplo veraz de empuje, de inteligencia colectiva y trabajo en equipo capaz de cambiarle la vida a muchas personas. Y para nuestro país es un ejemplo de cómo las personas de distintas condiciones socioeconómicas pueden unirse, apoyarse y trabajar juntos dentro de un círculo virtuoso de confianza creado por ellos mismos.  

Luis Carlos Jacobsen

10.2.21

Conoce la olla comunitaria de las Andrade









 

Mike Glennon, gestor de la idea.



                                                                       
Actualización, tomada de la última rendición de cuentas a 13 de Junio de 2021.

Aqui la rendicion de cuentas :

Plata recolectada.  $106,916,990
Gastos a la fecha.   $ 99,311,798
                                  ——————-                       $2.062 invertidos por almuerzo!!!
Saldo.                       $   7,605,192


A LA FECHA ALMUERZOS ENTREGADOS .........48,149

CUARENTA Y OCHO MIL CIENTO CUARENTA NUEVE ALMUERZOS ENTREGADOS !!!


Este 13 de Junio cumplimos un año desde que llegue a Siloe y conoci a estas Angeles ...

GRACIAS TOTALES 
🙏🙏🙏🙏🙏🙏🙏


Aquí ves más de la Olla