Según lo acordado en el acuerdo sobre Víctimas, y comprometido con ser fiel a la verdad de lo que dicen los textos, me animé a escribir esto con puro ánimo de pedagogía de paz.
Si refrendamos los Acuerdos de paz anunciados el 24 de Agosto de 2016 en plebiscito abierto, incluyente y transparente, ésto es lo que veremos en materia de justicia para todos los actores del conflicto responsables por delitos muy graves.
Si refrendamos los Acuerdos de paz anunciados el 24 de Agosto de 2016 en plebiscito abierto, incluyente y transparente, ésto es lo que veremos en materia de justicia para todos los actores del conflicto responsables por delitos muy graves.
- Los Responsables de delitos no amnistiables como Crímenes de Lesa humanidad y crímenes de guerra cometidos por cualquier actor del conflicto y con ocasión del mismo, comparecen ante Tribunal JEP - Jurisdicción Especial para la Paz para ser juzgados por unos magistrados de reconocida experiencia. En juicio que investiga y descubre la verdad, que incentiva la verdad de la víctima con una sanción restrictiva de libertad más laxa.
- Un Proceso de Verdad con participación de víctimas y victimarios en la Comisión solemne, en el que victimarios reconocen su responsabilidad frente a sus víctimas. Instancia que en Sudáfrica ayudó a muchas víctimas a sanar, al encontrarse con la certeza de los hechos que rodearon la muerte de un ser querido. Un eventual Espacio para el arrepentimiento. Y para el perdón posible. La Reconciliación potencial entre víctimas y victimarios.
- Un Acuerdo de reparación: Contribución material de la guerrilla como colectivo, con obras y trabajos de cada guerrillero para reparar a las comunidades, y sanciones reparadoras acordadas entre víctima y victimario. Este acuerdo se funda en el reconocimiento del daño causado y las ansias de deshacer algo del mal.
- La Ubicación en lugar de reclusión no carcelario. Es cierto que no hay cárcel con barotes 8 años. Sí hay Sanción restrictiva de libertad efectiva, verificable, con posibilidad de trabajo en desminado, siembra, construcción o reparación. No es cárcel con barrotes. Es un espacio de alojamiento que brinda techo y alimentación para desarrollar unas labores.
- El castigo: 5 a 8 años de sanción restrictiva de la libertad efectiva, como mínimo. Es así como todos los responsables de delitos de lesa humanidad y contrarios al DIH aportan a la verdad y la reparación de víctimas, y reciben sanción restrictiva de la libertad dictada por un magistrado de la JEP.
- Garantía de no repetición expresa que compromete a victimarios con sus víctimas a nunca jamás causar ese dolor y ratificando así que reconocen el daño. Reconocen a la víctima, como quien valora a alguien a quien antes se maltrató.
- Pena de cárcel de 15 a 20 años para aquellos victimarios que no reconozcan su responsabilidad, mientan o incumplan acuerdos o garantía de no repetición.
De esta manera, hoy puedo decir mirando a los ojos de cualquiera que quiera escucharme, que el acuerdo alcanzado NO ES UN ACUERDO DE IMPUNIDAD. No lo es porque existe un juicio de responsabilidad que pone de presente y antes que nada, a la víctima. La pena aquí no es importante. ¿Igual, qué son 8 años para semejantes vejámenes? Lo importante es todo el andamiaje creado. El sistema para hacer que las víctimas puedan considerar sanar y seguir adelante sin tanto dolor. La comisión de la Verdad es un espacio solemne para un encuentro muy humano. Doloroso quizás. Lo que pase ahí depende de los citados. De cualquier manera que se mire, es un lugar para que ocurran milagros y reencuentros con la verdad.
Y si estas sanciones y este esquema de castigo lograron un acuerdo de desarme con las Farc, con más razón lo apruebo. Porque es pragmatismo puro. No es ceder siquiera. Es ser tan creativos para combinar justicia restaurativa con justicia sancionatoria, para poder decir que se han inventado una Institución para la Reconciliación a partir del perdón. Justamente eso es lo que me parece más valioso del acuerdo. Mucho más que andarme rasgando las vestiduras "porque la carcel no tiene barrotes, es decir, no hace pudrirse a esos colombianos que tanto estoy decidido a seguir odiando hasta que paguen."
Penas alternativas. No cárcel. Es aquello además de participación política con lo que logramos quitarles sus armas y desmovilizarlos. Y reinsertarlos a nuestra sociedad. Con un alto costo económico que jamás tendrá comparación con el valor de que los colombianos nos reconozcamos, nos valoremos, y nos perdonemos. Imagino a Colombia reconciliada. Pero solo lo puedo imaginar si existe un encuentro con la verdad de lo que fue la guerra que supimos acabar.
Para mayor profundidad y detalle, véase el excelente video de Juanita Goebertus del Equipo de Paz del Gobierno.
https://www.youtube.com/watch?v=O7JDOTualIU
Luis Carlos Jacobsen
Agosto 25 de 2016
Derechos liberados. Material publicable, convertido en carteles.
ResponderEliminar