Ante el inminente acuerdo que se
avecina con las FARC vengo pensando hace 3 años en este momento. El momento de
refrendar los acuerdos ha llegado luego de un proceso que puede considerarse
exitoso. Hace ya tiempos que hicimos Imagina
La Paz y ahí descubrimos que el imaginario colectivo de una Colombia próspera
sin conflicto era más importante que cualquier obstáculo que se nos presentara.
Salimos optimistas y seguros de tener un ideal que defender.
De esa manera me hice a la tarea de
ir redactando lo mejor que pudiera, cada acuerdo alcanzado en la mesa de la
Habana. Con base en el Acuerdo Base firmado por las partes que los ha
mantenido discutiendo unos temas claves, al margen de declaraciones de las FARC
que no han sido vinculantes para el proceso.
Esta es mi interpretación de los
mismos. No es oficial. Pretende solo informar, y ser enriquecida por tantos
críticos, y tantos adherentes que tendrá. De hecho, viene siendo construida
mediante aportes que generan inteligencia colectiva.
También señalo que toda negociación
tiene muy poco margen de imposición. Si decimos que
no damos participación política, ellos no entregan armas. Y así, mil
ejemplos de formas de desbaratar unos diálogos. Es una negociación entre
intereses de partes actoras de un conflicto. Nadie se está rindiendo a nadie.
Deshacer ese conflicto requiere un proceso de mucha inteligencia. Los invito a
encontrarle sentido a este acuerdo de paz supuesto.
LA FÓRMULA PARA CESAR EL CONFLICTO
COLOMBIANO
(Suposición basada estrictamente en
la Agenda de Negociación)
Para cesar el conflicto aceptamos y/o
concedemos una serie de cosas.
- Armas.
El estado tiene el monopolio
exclusivo y el poder de las armas. El M19 utilizó el término “deshacerse de las
armas” Se prevé algo similar, por supuesto, con verificación internacional. Que
no quepa la menor duda. No hay acuerdo de paz posible si las FARC quedan con la
posibilidad de retomar sus armas. No se engañe más a nadie sobre esto. (Acuerdo
4 de la Agenda)
- Desmovilización completa para el fin del conflicto.
Aceptamos al final del proceso un
cese al fuego y cese de hostilidades bilateral y definitivo. Este coincide con
la concentración de tropas de las FARC y su respectiva renuncia a las armas. Ya
no existen FARC a quien combatir. Podemos suponer la incorporación de las
FARC-EP a la vida civil - en lo económico, lo social y lo político.
Intensificar la lucha contra la
corrupción, y acabar con las violaciones de derechos humanos, etc. Aceptamos dar
la batalla por una Política más
transparente. Y más abierta a otras corrientes de pensamiento. (Acuerdo 4 de la Agenda)
- Reconocimiento y Reparación de Víctimas
El punto central del acuerdo es la
sanación de las víctimas, la garantía de no repetición. La Reparación económica
de las víctimas se prevé pero no es algo claro hasta el momento. (Acuerdo
5 de la Agenda)
El principal reconocimiento que se
dará a las víctimas consiste en la Verdad contada a la cara de ellas,
ofreciendo el escenario solemne para la petición de perdón eventual, dando garantía de no repetición.
De esta experiencia pudo aprender
mucho Sudáfrica durante su proceso de Paz.
(Véase TRC Truth and Reconciliation
Commission)
- Renuncia de las FARC-EP a Cultivos ilícitos
Las FARC se comprometen a la
desvinculación completa del negocio del narcotráfico con el ejercicio de sus
aspiraciones políticas.
Renuncian a seguir controlando la
cadena productiva de la cocaína. Eso tiene que ser verificable. Se acepta sustitución
de cultivos, erradicación manual, control de zonas por parte del estado, rutas,
etc. (Acuerdo 3 de la Agenda)
- Contribución a la VERDAD
Las víctimas necesitan la verdad para
poder sanar, necesitan enfrentar la reconstrucción del tiempo sin sus seres
queridos, tomando en cuenta sus sentimientos, dolor y necesidad de paz interior
y perdón. Está probado en demasiados foros de víctimas que la verdad es lo que
las sana y lo que realmente calma su dolor No significa que la pena les sea
indiferente, pero las víctimas prefieren dejar a su victimario con la pena que
saben que este lleva. La verdad libera los espíritus contenidos, y apacigua los
corazones. Es insumo para la petición de perdón.
(Comisión de La Verdad) Acuerdo
5 de la Agenda
- Petición solemne de perdón a las víctimas y a la Nación
En Comisión de la Verdad se prevé que
un victimario que cuenta su verdad arrepentido, ofrezca perdón a la víctima y a
la nación. No está garantizado pero se da la ocasión, formal, y vinculante
emocionalmente para víctima y victimario.
A nivel colectivo y en ceremonia de
dejación de armas, la nación espera una petición de disculpas de las FARC.
Ojala nos dieran ese gesto.
Habiendo aceptado las FARC conceder
lo anterior, garantizamos y brindamos.
- La Política de Desarrollo Agrario Integral será política de estado. Significa atender todas las necesidades
del campo desatendidas por décadas. Se enfoca en elevar el nivel de vida
medio del campesino colombiano y eliminar la brecha con lo urbano.
Se refiere a la definición del acceso
y uso de la tierra. Se espera desestímulo a tierras improductivas. El
desafío es la Formalización de la Propiedad. Más del 50% de la tierra
colombiana no tiene títulos de propiedad. Imaginemos una Colombia convertida en
una potencia en Producción de comida. Contando con un sistema de
seguridad alimentaria, etc. Exigimos respeto total a propiedad privada.
No hay zonas limitadas a nuestra fuerza pública en todo el
territorio. (Ver Acuerdo 1 de la Agenda)
- Aceptamos conceder participación política
La lógica de este acuerdo es
sencilla. Es a lo que aspira todo grupo armado por dejar las armas en cualquier
conflicto político del mundo. “Armas por urnas” se le llama. Poder participar
en política como fuerza legítima. Aspirando al poder como cualquier
partido. Ofreciendo derechos y garantías
a oposición, a todas las formas de éste ejercicio legítimo. Aceptamos la
necesidad imperativa de seguridad para movimientos legales que surjan, la
participación política con votos, sin armas. No ofrecemos curules directas
sino con votos sería mi preferible, pero puedo vivir con 4 o 6 curules
otorgadas a cambio de cesar el conflicto de mi país.
(Acuerdo 2 de la Agenda)
Las chuzadas como interferencia de
comunicaciones y privacidad deberán ser un delito del pasado. Y penados
severamente los atentados a personas protegidas que se insertan en la política.
Colombia no se puede permitir otra lenta pero efectiva masacre como la de la UP.
- Sanciones alternativas privativas de la libertad
Caso por caso, sujeto a lo expuesto
por victimarios en la COMISIÓN DE LA VERDAD. Aportada la
verdad para la víctima, verificada la intención de reparar y resarcir, el
postulante recibe pena de 5 a 8 años en lugar de reclusión especial. Prestando
un servicio social, desminando, o sembrando. El aporte genuino a la Verdad que
le sirva a la víctima para sanar es indispensable para aspirar a pena
alternativa. Si se miente en este proceso, la pena es hasta de 20 años de
prisión.
Es cierto que el texto final del
acuerdo sobre Justicia Transicional Restaurativa no se conoce aún.
Sobre este punto debo decir que
entiendo que muchos prefieran la cárcel. Sin embargo les invito a que lo
piensen. ¿No será preferible verlos sembrando sin poder salir de una finca,
verlos desminando, sin poder salir de un campamento? Este proceso de paz le da
más importante a la verdad y reparación a las víctimas, la garantía de no
repetición porque al fin y al cabo…
¿Cuál
pena podría redimir los delitos del Nogal o Bojayá? Y si podemos ser más
inteligentes pensando en las víctimas, reconozcamos que la cárcel no sana.
Y
si lo hiciera, no lo harían 8 años de prisión. Colombia necesita
entender eso, necesitamos poder mirar hacia adelante y perdonar si hay
condiciones.
El objetivo central de esta fórmula
es hacer pedagogía para la reconciliación nacional y el restablecimiento de
derechos de las víctimas.
No busca como fin principal demostrar
la necesidad de privar la libertad de victimarios con cárcel salvo que se
nieguen a contribuir a la verdad y a la reparación de víctimas.
Esta "fórmula" de acuerdo
para el cese del conflicto no es perfecta pero es viable, bienvenid@ a
mejorarla.
Adenda:
Frente a un texto conocido por toda
Colombia, suficientemente debatido, y garantizada una contienda electoral
limpia, los colombianos podremos decir SÍ acepto, o No acepto el
contenido total de un acuerdo que nos será presentado. Tenemos el deber de
informarnos por qué sí, y por qué no. Como todo lo que hacemos en la vida. Y
más cuando si lo que está en juego es el futuro de nuestros hijos.
Luis Carlos Jacobsen
@luchojacobsen
Diciembre 8 de 2015