miércoles, 9 de diciembre de 2015

¿Sí o No?



Ante el inminente acuerdo que se avecina con las FARC vengo pensando hace 3 años en este momento. El momento de refrendar los acuerdos ha llegado luego de un proceso que puede considerarse exitoso. Hace ya tiempos que hicimos Imagina La Paz y ahí descubrimos que el imaginario colectivo de una Colombia próspera sin conflicto era más importante que cualquier obstáculo que se nos presentara. Salimos optimistas y seguros de tener un ideal que defender.

De esa manera me hice a la tarea de ir redactando lo mejor que pudiera, cada acuerdo alcanzado en la mesa de la Habana. Con base en el Acuerdo Base firmado por las partes que los ha mantenido discutiendo unos temas claves, al margen de declaraciones de las FARC que no han sido vinculantes para el proceso.

Esta es mi interpretación de los mismos. No es oficial. Pretende solo informar, y ser enriquecida por tantos críticos, y tantos adherentes que tendrá. De hecho, viene siendo construida mediante aportes que generan inteligencia colectiva.

También señalo que toda negociación tiene muy poco margen de imposición. Si decimos que no damos participación política, ellos no entregan armas. Y así, mil ejemplos de formas de desbaratar unos diálogos. Es una negociación entre intereses de partes actoras de un conflicto. Nadie se está rindiendo a nadie. Deshacer ese conflicto requiere un proceso de mucha inteligencia. Los invito a encontrarle sentido a este acuerdo de paz supuesto.

LA FÓRMULA PARA CESAR EL CONFLICTO COLOMBIANO
(Suposición basada estrictamente en la Agenda de Negociación)
Para cesar el conflicto aceptamos y/o concedemos una serie de cosas.
  1. Armas.
El estado tiene el monopolio exclusivo y el poder de las armas. El M19 utilizó el término “deshacerse de las armas” Se prevé algo similar, por supuesto, con verificación internacional. Que no quepa la menor duda. No hay acuerdo de paz posible si las FARC quedan con la posibilidad de retomar sus armas. No se engañe más a nadie sobre esto.  (Acuerdo 4 de la Agenda)

  1. Desmovilización completa para el fin del conflicto.  
Aceptamos al final del proceso un cese al fuego y cese de hostilidades bilateral y definitivo. Este coincide con la concentración de tropas de las FARC y su respectiva renuncia a las armas. Ya no existen FARC a quien combatir. Podemos suponer la incorporación de las FARC-EP a la vida civil - en lo económico, lo social y lo político. Intensificar  la lucha contra la corrupción, y acabar con las violaciones de derechos humanos, etc. Aceptamos dar la batalla  por una Política más transparente. Y más abierta a otras corrientes de pensamiento.  (Acuerdo 4 de la Agenda)

  1.  Reconocimiento y Reparación de Víctimas  
El punto central del acuerdo es la sanación de las víctimas, la garantía de no repetición. La Reparación económica de las víctimas se prevé pero no es algo claro hasta el momento.  (Acuerdo 5 de la Agenda)
El principal reconocimiento que se dará a las víctimas  consiste en la Verdad contada a la cara de ellas, ofreciendo el escenario solemne para la petición de perdón eventual,  dando garantía de no repetición.
De esta experiencia pudo aprender mucho Sudáfrica durante su proceso de Paz.
(Véase TRC Truth and Reconciliation Commission)

  1. Renuncia de las FARC-EP a Cultivos ilícitos
Las FARC se comprometen a la desvinculación completa del negocio del narcotráfico con el ejercicio de sus aspiraciones  políticas.
Renuncian a seguir controlando la cadena productiva de la cocaína. Eso tiene que ser verificable. Se acepta sustitución de cultivos, erradicación manual, control de zonas por parte del estado, rutas, etc. (Acuerdo 3 de la Agenda)

  1. Contribución a la VERDAD
Las víctimas necesitan la verdad para poder sanar, necesitan enfrentar la reconstrucción del tiempo sin sus seres queridos, tomando en cuenta sus sentimientos, dolor y necesidad de paz interior y perdón. Está probado en demasiados foros de víctimas que la verdad es lo que las sana y lo que realmente calma su dolor No significa que la pena les sea indiferente, pero las víctimas prefieren dejar a su victimario con la pena que saben que este lleva. La verdad libera los espíritus contenidos, y apacigua los corazones. Es insumo para la petición de perdón.
(Comisión de La Verdad)  Acuerdo 5 de la Agenda

  1.  Petición solemne de perdón a las víctimas y a la Nación
En Comisión de la Verdad se prevé que un victimario que cuenta su verdad arrepentido, ofrezca perdón a la víctima y a la nación. No está garantizado pero se da la ocasión, formal, y vinculante emocionalmente para víctima y victimario.
A nivel colectivo y en ceremonia de dejación de armas, la nación espera una petición de disculpas de las FARC. Ojala nos dieran ese gesto.

Habiendo aceptado las FARC conceder lo anterior, garantizamos y brindamos.

  1. La Política de Desarrollo Agrario Integral será política de estado. Significa atender todas las necesidades del campo desatendidas por décadas. Se enfoca en elevar el nivel de vida medio del campesino colombiano y eliminar la brecha con lo urbano.
Se refiere a la definición del acceso y uso de la tierra. Se espera desestímulo a tierras  improductivas. El desafío es la Formalización de la Propiedad. Más del 50% de la tierra colombiana no tiene títulos de propiedad. Imaginemos una Colombia convertida en una potencia en  Producción de comida.  Contando con un sistema de seguridad alimentaria, etc. Exigimos respeto total a propiedad privada.  No hay zonas limitadas a nuestra fuerza pública en todo el territorio. (Ver Acuerdo 1 de la Agenda)

  1. Aceptamos conceder participación política
La lógica de este acuerdo es sencilla. Es a lo que aspira todo grupo armado por dejar las armas en cualquier conflicto político del mundo. “Armas por urnas” se le llama. Poder participar en política como  fuerza legítima. Aspirando al poder como cualquier partido. Ofreciendo  derechos y garantías a oposición, a todas las formas de éste ejercicio legítimo.  Aceptamos la necesidad imperativa de seguridad para movimientos legales que surjan, la participación política con votos, sin armas. No ofrecemos curules directas  sino con votos sería mi preferible, pero puedo vivir con 4 o 6 curules otorgadas a cambio de cesar el conflicto de mi país.
(Acuerdo 2 de la Agenda)
Las chuzadas como interferencia de comunicaciones y privacidad deberán ser un delito del pasado. Y penados severamente los atentados a personas protegidas que se insertan en la política. Colombia no se puede permitir otra lenta pero efectiva masacre como la de la UP.

  1. Sanciones alternativas privativas de la libertad
Caso por caso, sujeto a lo expuesto por victimarios en la COMISIÓN DE LA VERDAD. Aportada la verdad para la víctima, verificada la intención de reparar y resarcir, el postulante recibe pena de 5 a 8 años en lugar de reclusión especial. Prestando un servicio social, desminando, o sembrando. El aporte genuino a la Verdad que le sirva a la víctima para sanar  es indispensable para aspirar a pena alternativa. Si se miente en este proceso, la pena es hasta de 20 años de prisión.
Es cierto que el texto final del acuerdo sobre Justicia Transicional Restaurativa no se conoce aún.
Sobre este punto debo decir que entiendo que muchos prefieran la cárcel. Sin embargo les invito a  que lo piensen. ¿No será preferible verlos sembrando sin poder salir de una finca, verlos desminando, sin poder salir de un campamento? Este proceso de paz le da más importante a la verdad y reparación a las víctimas, la garantía de no repetición porque al fin y al cabo…

¿Cuál pena podría redimir los delitos del Nogal o Bojayá? Y si podemos ser más inteligentes pensando en las víctimas, reconozcamos que la cárcel no sana.
Y si lo hiciera, no lo harían 8 años de prisión. Colombia necesita entender eso, necesitamos poder mirar hacia adelante y perdonar si hay condiciones.

El objetivo central de esta fórmula es hacer pedagogía para la reconciliación nacional y el restablecimiento de derechos de las víctimas.
No busca como fin principal demostrar la necesidad de privar la libertad de victimarios con cárcel salvo que se nieguen a contribuir  a la verdad y a la reparación de víctimas.
Esta "fórmula" de acuerdo para el cese del conflicto no es perfecta pero es viable, bienvenid@ a mejorarla.


Adenda:
Frente a un texto conocido por toda Colombia, suficientemente debatido, y garantizada una contienda electoral limpia, los colombianos podremos decir SÍ acepto, o No acepto el contenido total de un acuerdo que nos será presentado. Tenemos el deber de informarnos por qué sí, y por qué no. Como todo lo que hacemos en la vida. Y más cuando si lo que está en juego es el futuro de nuestros hijos.

Luis Carlos Jacobsen
@luchojacobsen

Diciembre 8 de 2015

2 comentarios:

  1. Buena idea. Es una realidad, el fin del conflicto debe comenzar con el fin de una política de exclusión. El desmonte de un escenario en el cuál los actores de una República agrícola, como la nuestra, fueron convertidos en carne de cañón, en experimento, en utensilio, de los que ostentan el poder y que a golpes de injusticia crearon las bases para que surgieran los otros actores armados. Es hora de corregir los errores donde los ciudadanos de a pie no opinan, solamente obedecen, solamente siguen el yugo impuesto. La guerrilla ha sido una consecuencia de esa política de exclusión y lentamente fue convirtiéndose en otro portador del látigo para el excluido. Hay muchas heridas, muchas de ella sanan con la verdad, así lo han expresado con gallardía algunas de las verdaderas víctimas. No esos falsos dolientes que sólo repiten lo que escuchan, al amparo de estar delante de una pantalla de TV citadina. La verdad que finalmente permitirá a los muertos morir en paz para que sus vivos puedan vivir en paz. Es la oportunidad de poder comenzar a pensar como nación, de aspirar a un proyecto, de tratar de aportar elementos para el futuro. Respecto a la participación política, hemos tenido buenos ejemplos de exguerrilleros, llevando con altura la responsabilidad del servidor público. Hay que tener confianza. De todas formas las fuerzas públicas no desaparecerán.
    Gracias por pensar en este espacio. Creo que se necesitan.

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